Las fiestas de Jehová, como están expuestas en Levítico 23, eran tiempos fijados para acercarse a Dios y presentarle sacrificios, No eran fiestas del pueblo, sino»las fiestas solemnes de Jehová», santificadas para él y para su gloria.
Aparte de su valor histórico, estas fiestas tiene un significado simbólico y un alcance profético.


